dilluns, 30 de maig del 2022

El psicoanálisis es un discurso de lo subjetivo


Texto presentado en Barcelona en la jornada de la escuela de los foros del campo lacanaino el día 28 de mayo del 2022.


 El psicoanálisis no es fácil. En algunos casos sus textos son difíciles. Confronta a quien lo práctica con los límites de la castración. Al estudiar lo que dice uno se pone en juego a sí mismo, pues es un discurso de la subjetividad y el goce. Por eso y desde sus inicios es imprescindible el dispositivo del análisis que le da un aire particular que a veces se rechaza sin saber. Un dispositivo que incluye al analista, al analizante y al Otro; la transferencia, los goces y el inconsciente.



    Lalangue, sujeto del inconsciente, parletre, son significantes que evoca el psicoanálisis de Lacan para explicarse, para explicar que el ser humano está atravesado por las palabras des de antes de nacer. Palabras que le dan un lugar en el mundo y le marcan el cuerpo. Palabras que articuladas en la pulsión determinan los goces que siempre serán subjetivos, de cada uno. 

El psicoanálisis no funciona con lo preestablecido, cada encuentro es un encuentro entre el analista, el analizante y el Otro, si lo hay. Estas concreciones del dispositivo por su singularidad producen un rechazo, diría lógico, por parte de otras disciplinas que tratan des de la perspectiva de la salud mental. El psicoanálisis es una práctica que interroga al sujeto y al interrogar al sujeto, histerizándolo, produce una contratransferencia que pone en cuestión al psicoanálisis mismo. Este efecto del que el psicoanálisis siempre está dispuesto a aprender en otros enfoques es impensable. Es la cuestión de los discursos, entre el discurso del amo que por sus condiciones no se puede tambalear y el discurso del analista que es dinámico, es un sujeto supuesto saber.

 Es necesario para una ciencia del lado del amo reafirmarse en el corpus teórico del saber científico, los límites de lo científico. El psicoanálisis, si bien es producto de un saber teórico, trata de lo contrario y es en cada sesión que se reinscribe la verdad de sus saberes. Porqué es un discurso que se reconstruye en cada sesión, Lacan lo llama un discurso sin palabras.

Es un discurso sin palabras porqué precisamente hace hablar al paciente. Lo hace hablar para qué pueda desplegar sus decires y en el proceso ir reconociendo lo inconsciente, lo que no se sabe pero hace síntoma. Decires, inconsciente y síntoma que se estructura en un lenguaje, el propio del paciente.

Todo ello va a contracorriente a la civilización de nuestros días, que por un lado adora todo lo que tiene el prefijo de científico y se confunde con los objetos que el capitalismo le ofrece. Dos cuestiones estas que terminan por silenciar al sujeto. No hace falta la singularidad del habla para la ciencia como tampoco para el capitalismo neoliberal, más bien molesta.

Singularidad que tiene que ver con el deseo propio que tiene que ver con la pulsión invocante. La voz es en definitiva lo que hace lazo, el deseo de hablar nos aparta del real de la no proporción sexual, esa palabra que termina por singularizarnos.


El discurso del analista es el que proviene del sujeto analizado y en esto hay una particularidad: el dispositivo analítico. No se deviene analista de cualquier manera, sino a través del trabajo del análisis. Un trabajo de ir montando y desmontando al Otro y sus goces pegados en el cuerpo para terminar con la consciencia de que el Otro está barrado o como el último Lacan, no existe. 

Como dice el título de las jornadas de hoy entre el amor y el medicamento hay el deseo. Deseo que puede devenir angustia sino encuentra camino. Y en ese punto muchos retroceden, interponen la farmacopea, las actitudes bienintencionadas. Pero en este paso se niega al sujeto y se lo enreda en discursos que no son suyos. Protocolos, informes y procedimientos estandarizados que si bien dan un lugar al sujeto no es el que propone la salida psicoanalítica.  


El psicoanálisis es difícil porque pone al sujeto frente el espejo para tratar de ver lo que se ve y lo que no se ve, lo que se sabe y lo que no se sabe. Primero si se establece la transferencia se habla de lo que se ve y se sabe, “eso se sabe”, decía un paciente adolescente al relatar la historia familiar. Lo que no se sabe tan bien es de que manera ha tocado al sujeto eso que se sabe, como ha configurado el cuerpo eso que se sabe, realidad inconsciente que provoca síntomas. Es la parte que no se sabe. 

Este paciente del que hablaba dice tener TDAH, hace tiempo que lo tiene, desde pequeño y conlleva la receta de un fármaco. Él, con dificultades, va desgranando las verdades de su historia y se siente el goce de su decir, un abuelo heroinómano, una abuela muy autoritaria de la que tenía miedo, un refugio en la feminidad, pero des del Otro familiar le dicen que debe tomar la pastilla. Dice tener una doble verdad, la de su familia y la del psicoanálisis. La de su familia se resume en una pasión por el olvido que para él representó una dificultad para  simbolizar. Ha ido rehaciendo su historia y al hacerlo se da cuenta, con una indicación mía, que solo miraba. Mero espectador, de experiencias impactantes que han quedado marcadas en su psiquismo. El es el síntoma de una familia.


La otra dificultad del psicoanálisis es su desenlace. Si bien construir una historia sirve para situar un síntoma, lo cual suele aliviar, el fantasma está ahí para repetirse. En este paciente el fantasma tiene que ver con una posición difícil frente a la masculinidad y un rechazo a algo de lo femenino, que exhibió en su infancia con bailes y cante. Ahora lleva una barba que parece postiza, para ser macho, dice. Ideal de masculinidad que lo sostiene y lo tambalea. 

La barba, el tambaleo, su ambivalencia son parte de su síntoma al que el psicoanálisis no apunta, sino que describe. El psicoanálisis apunta a los alrededores de estos significantes amo para tratar de desdibujarlos, para que no produzcan fijeza. Del lado del discurso médico de la ciencia estos significantes son variables a extirpar, que molestan, son el fin de la terapéutica, pero a condición de recargar, recubrir al sujeto con diversos objetos que callan. Protocolos, farmacopea, diagnósticos, informes para certificar exteriormente que allí hay algo disfuncional, algo raro, indicar lo que no va y como remediarlo, el psicoanálisis ahí escucha. Considera estos significantes como parte de la subjetividad, de un todo estructural que produce sentido.

El discurso analítico en el medio psi estorba precisamente porqué rehúye proclamar, el discurso analítico desea la enunciación, que se diga. Por eso es un lugar atípico, un lugar sin lugar, un lugar vacío. Un lugar vacío pero operativo no es un lugar inerte, aunque a veces lo parezca, se hace el muerto. Es necesario un análisis para encontrar sentido a eso, para dar lugar a eso.

A mi me parece un lugar de silencio, el estado operativo del psicoanalista es un lugar de silencio evocador, Lacan lo llamó objeto a. El objeto a es un objeto de resto, es lo que queda al vaciar de goce al sujeto, quedan los objetos a, sobretodo el objeto voz en el dispositivo analítico.

Pienso que el saber psicoanalítico pretende, no sin dificultades, encontrar un lugar donde la vida sea vivible, cada uno bajo la responsabilidad de sus síntomas, y para lograr eso la posición del analista es fundamental y para ello el análisis también es fundamental, como fundamental es haber hecho algo con el nudo sintomático particular.

dijous, 24 de febrer del 2022

Einstein i Freud. Les cartes sobre la guerra.

 

L'any 1932 uns anys abans de l'inici de la segona guerra mundial Einstein, pacifista declarat, va enviar una carta a Sigmund Freud preguntant-li les raons de la guerra. Freud també pacifista fa una descripció gens condescendent de les dues vessants de la guerra, la una cultural i l'altre individual, psíquica. De la cultural o social explica que unes de les solucions a llarg termini per mediar en el desig de guerra seria una instància supranacional que tractes els conflictes. S'ha de destacar que justament a l'acabar la segona guerra mundial es va formar la OTAN  (Organització del Tractat de l’Atlàntic Nord) que justament té aquesta funció. D’altra banda i en relació a la mateixa idea explica com per exemple l’imperi romà va propiciar molts anys de pau, la pax romana. És a dir que per fer possible la pau a llarg termini fa falta la guerra, qüestió paradoxal.

En la qüestió individual Freud explica que en la condició de l’esser humà existeix una dualitat instintiva. La una en relació a l’eros la pulsió de vida i l’altre en relació a thanatos, la pulsió de mort. Deixa clar des d’un començament que en la psique humana existeixen les dues alhora i fins i tot diu que la consciència humana potser és una reacció de la pulsió de mort a la immensitat de l’experiència. Per això en un altre text Freud diu que és primer l’odi abans que l’amor.

A l’acabar el text proposa dues tendències que permeten a l’home no caure en la violència, la una prioritzar l’instint de vida i promocionar la cultura que per ell és el revers de la guerra.

 

Considero que en qualsevol resum es perd alguna cosa, llavors adjunto dos enllaços de la UNESCO amb les dues cartes, la d’Einstein i la de Freud:

 

¿Por qué la guerra? Carta de Albert Einstein a Sigmund Freud (unesco.org)

¿Por qué la guerra? Sigmund Freud escribe a Albert Einstein (unesco.org)

dijous, 27 de gener del 2022

Què és la psicoanàlisi?

 (article publicat a al web del Consultori Bayés de Vic)

La psicoanàlisi és sobretot una pràctica, una pràctica que té el desig en el centre. N’hi ha que l’anomenen una erotologia, no com un estudi de l’eròtica sinó com una investigació de com s’articulen els ressorts del desig en les subjectivitats. Subjectivitat és una altre paraula interessant per la psicoanàlisi perquè permet entendre la vida des del cadascú i les seves vicissituds. 

Una de les definicions de vicissitud és: successió d’una cosa a una altra tota diferent, alternativa d’esdeveniments pròspers i adversos. Aquesta és la qüestió, que la vida està formada per esdeveniments més o menys agradables. La manera com ho entomem i la consciència que un mal moment no ha de significar un final també té a veure amb la psicoanàlisi. Aquest com és l’estil de cadascú que es pot polir i en alguns casos redefinir.

L’eina que utilitza és la paraula i en general això es veu poca cosa. Potser és degut a que últimament s’ha desvaloritzat  molt aquesta facultat humana, cosa que no deixa de ser sorprenent. Venim de la paraula, d’uns pares, una família, una cultura que ens parla ja abans de néixer. Llavors som fills de les paraules que ens toquen el cos, ens el marquen. Per això som tots diferents.

Però clar, també hi ha la dimensió terapèutica de la psicoanàlisi, la possibilitat curativa d’aquesta teoria centenària. Els símptomes, que pot portar a algú a un psicòleg, finalment volen ser curats. L’inconscient té molt a veure en aquests símptomes, allò que no sabem que sabem que ens acaba afectant al dia a dia, aquelles sensacions que no semblen nostres i que ens fan sentir estranys a nosaltres mateixos. Això s’assembla a un lapsus linguae, allò que sense voler surt de la nostra boca i ens ensenya si hi parem atenció alguna cosa de nosaltres mateixos.

Erotologia deia, ho és perquè vol en definitiva retornar als pacients al viarany del desig. Els essers humans tenim aquesta costum d’agafar camins tortuosos, fins i tot dolorosos, i treure’n l’entrellat d’aquesta deriva no és una qüestió ni ràpida, ni fàcil. Hi ha doncs els efectes del gaudi, que podem explicar sense massa exigència que és com l’extrem del desig, un afecte ben solitari.

Aclarir tot això és la tasca del psicoanalista, que demana d’una formació continua i de l’experiència d’un anàlisi propi, ja que a pesar que cadascú fa el seu de camí, hi ha elements que ens fa semblants. Potser un d’aquests que en els anys que porto atenent és més comú i individual alhora és la qüestió de l’aferrament.

L’aferrament, és aquell sentiment tan entranyable de pertinença, de formar part d’alguna cosa. En els infants té molt a veure amb la mare. Com s’esdevé aquest procés d’aferrament i desaferrament condicionarà com s’assumeix una vida adulta. És universal perquè tothom hi ha de passar per aquí, aquesta separació un tan dolorosa, però alhora és particular perquè cadascú troba els propis mecanismes. Aquest procés que té a veure amb fer-se gran, responsable, també productiu, en alguns se’ls travarà.

No vull amb aquest escrit explicar profundament el que és la psicoanàlisi sinó fer unes pinzellades per provocar interès a aquesta teoria tan viva i tan particular. La psicoanàlisi no pretén ser una teoria per explicar-ho tot, sinó un saber de com fer quan les coses no acaben d’anar, un treball per aconseguir desfer allò que té bloquejat el desig, una erotologia.

dimecres, 2 de juny del 2021

L'intercanvi, un fet de cultura

L’altre dia anava passejant pel meu poble i vaig veure una bicicleta i un patinet a la vorera recolzats a la paret d’una casa, sols, sense ningú al voltant. Què hi feien allà? Em vaig fixar que a la paret enganxat hi havia un paperet que hi deia que si algú ho volia que s’ho emportés, que ells ja ho havien fet servir. Vaig pensar que era una idea genial!

No és un acte que estigui gaire estimulat actualment on semblaria que tot ha de passar per l’intercanvi monetari, objectes per diners. Hem de pensar, tanmateix, que el mateix origen del comerç va ser a través de l’intercanvi d’objectes. Algú que per exemple tenia ovelles canviava  llana per una eina d’un ferrer. I un altre qüestió és la consideració actual sobre el valor suprem del que és  nou. Val més un objecte nou? Per què??

Per exemple aquell patinet que vaig veure, era per un nen d’uns 3 o 4 anys. Qui l’adquirís hauria de saber que aquell objecte l’havia gaudit una altre nen o nena i això ja és un valor per si mateix, el valor del llaç social. Quan comprem una cosa nova ens quedem sols amb allò que ens fascina i llavors passa que amb poc temps pot deixar de fascinar-nos i aquell objecte perd valor, passa sobint això! Però saber que aquell objecte té una història que pot haver passat per una o  dues o moltes altres mans, l’enriqueix!

Per exemple la roba. Els nens i les nenes petits i petites creixen molt ràpid i pot ser que no tinguin temps ni de gastar-la, llavors quin problema hi ha en passar-la al company de classe mes petit, o al germà, o veí, o cosí...??

Sovint creiem que el que té més valor és allò que fascina més als demès, jo crec que el que té més valor és allò que té més significat, que vol dir més coses, que crea una certa cultura! Per això m’agrada l’intercanvi!

 

dimecres, 24 de març del 2021

La funció materna

 L’emperador Frederic II d’Alemanya, Itàlia, Borgonya i Sicília es va proposar descobrir “la llengua de deu” l’any 1211. Creia que aquesta es manifestava de manera espontània si es privava als infants de la llengua materna. Per provar aquesta delirant hipòtesi va manar educar a desenes d’infants en un total silenci. A resultes d’aquest macabre experiment, varen morir tots els infants i no foren capaços d’articular ni una sola paraula.

Aquesta història verídica desvela dues idees fonamentals: que el llenguatge no és innat, no està inscrit als gens i que per sobreviure necessitem de paraules a part de roba, menjar i una casa. El que no sabem és com comença a parlar un infant, simplement perquè ningú ho pot explicar. És un procés meravellós, dels primers balbotejos a començar a dir quelcom que els pares saben entendre. El que s’activa a l’organisme per incorporar el llenguatge sí és innat, és innata la capacitat que tenim d’aprendre una llengua sense saber res de gramàtica, lèxic o sintàctica.

La llengua materna és la llengua que ens porta al món, no és ni anterior ni posterior a nosaltres, podem dir que som amb la llengua. És cert que hi ha llengües abans del nostre naixement i segueixen havent-hi llengües després de la nostra mort, però el que ens dona singularitat és la llengua materna, que és la primera llengua que parla un individu, però també és única i diferent per cadascú. Perquè entengueu el que vull dir, sabem que existeix el català com a llengua comuna dels catalans, però cadascú la parla amb matisos, subjectivitat, una manera pròpia i única d’articular-la, que ens diferència i ens enriqueix, però també crea conflictes.  

Això que no és gaire evident i que permet adquirir la llengua materna és la funció materna. L’energia, l’amor, la libido, la força quelcom que no s’acaba d’explicar però que està allí és aquesta funció. Va en paral·lel amb la vida, es confonen. És la vida que li transmet la mare al seu fill o filla i que li dona les eines per començar a servir-se del llenguatge. Els essers humans som essers del llenguatge.

Paraules d’amor, tendres mirades, atentes cures, quan això falta, quan el desig no acaba d’anar comencen els problemes. Anant a l’extrem podem pensar en l’emperador Frederic II que pensà que un deu ens dona la possibilitat de paraula, quan és la mare o millor la funció materna la que permet la vida. És funció perquè no està només identificada amb la mare biològica, altres també poden col·laborar-hi.

dijous, 14 de gener del 2021

La felicitat senzilla

 No fa gaire vaig escriure un text anomenat la tristesa digna que la revista Valors en el seu format digital generosament em varen publicar. Va ser un text que em rondava. Últimament me’n ronda un altre que vull escriure per arrodonir-lo.

Té molt a veure amb la condició diversa de la subjectivitat,  com l’Auca del Senyor Esteve no som una sola cosa, una sola persona. Podem desenvolupar diferents punts de vista dins nosaltres i tots són vàlids. Crec que això és la felicitat senzilla.

La pandèmia ens limita sobretot en relació als demès. No ens podem relacionar entre nosaltres com ho fèiem. Encara que els virus també corrien, el que ara ens ocupa té algunes peculiaritats que ens posen en un escenari que era difícil d’imaginar.

Tot depèn de com som, de com estem estructurats, de com vivim i de quins són els nostres interessos. Algú que necessita la mirada de l’altre per sentir-se bé en les condicions actuals tindrà un cert malestar. La Psicoanàlisi és conscient que no podem ser sense un altre, que per ser necessitem d’un altre que ens tingui present, però, també que ser adult significa renunciar a aquesta relació de dependència amb l’altre.

Llavors aquests temps poden servir per plantejar-nos els límits d’aquestes qüestions. No hi ha més remei que acceptar la limitació i relacionar-nos amb la vida d’una manera més senzilla. Segur hi ha rebaves en tot aquest planteig ja que s’oblida de la misèria que aporta. És cert però com deia abans l’experiència humana és diversa i és més saludable que sigui així.

Durant els primers mesos de pandèmia corrien idees ben optimistes, des de la possibilitat que aquesta crisi canviés el model socioeconòmic a quelcom més igualitari, fins a evidents millores a nivell climàtic amb la reducció dels nivells de contaminació al planeta, també contaminació acústica. Molts també digueren que tampoc feia falta els nivells de consum, que també es podia viure amb menys o amb molts menys.

Quins són els paràmetres del benestar, del nivell de vida? Dins uns límits, sempre serà una qüestió relativa. Fins i tot aquesta necessitat d’arrodonir un text sobre la tristesa amb un altre sobre la felicitat té a veure amb aquesta realitat multidimensional.

El que sí seria lamentable és negar-se a afrontar la vida contemplant la realitat d’un sol color, això sempre de manera obsessiva. El prisma ens permet veure la llum blanca de diversos colors, segurament la felicitat senzilla parla d’això i demana passar el ribot al narcisisme.

El narcisisme que només parla del que es mira al mirall i acaba per perdre’s en el propi reflexa que mai acabarà de reflectir quelcom ajustat a la realitat.

La tristesa digna

 

Són temps de caiguda temporal d’ideals. Els ideals són construccions simbòliques que ens donen sentit. Actualment vivim amb un significant amo que no té llei o que no se li acaba de conèixer. És un amo tirà i implacable que no té consideració per les persones amb el que no es pot parlar. També s’assembla a l’exèrcit enemic en una guerra amb el que no es pot pactar una treva. Prou estem fent els humans per sostenir la situació certament injusta.

Hi ha persones que en aquesta situació contingent simplement la neguen, obliden la part perniciosa com si no passés res i de tant en tant es donen compte i recapaciten. D’altres van més enllà i busquen un origen més controlable o el situen en un subjecte pervers sense aportar cap prova. D’altres intenten navegar entre la impotència i l’esperança. D’altres clar, els científics, busquen la llei d’aquest tirà per posar-li barrera, sintetitzant una vacuna.

Però hi ha tanmateix un sentiment que en el nostre mon neoliberal, optimista a ultrança i ben pensant no tenia gaire present: la tristesa. La tristesa que no la melancolia, la tristesa que indica una pèrdua i que permet un sentiment respectuós i temporal. La tristesa com l’alegria són part de l’experiència humana.

El cert és que amb la concepció d’una vida efectiva i eficient com ens empeny el capitalisme, la tristesa queda relegada a un resto, a una variable estranya poc productiva que cal neutralitzar. És per això que la tristesa es pot compartir en incomprensió i depressió.

Ara és temps d’aprendre que som essers vulnerables i que ens hem de cuidar. Que les nostres actituds poden condicionar a altres de manera important i que no som omnipotents. La tristesa és un sentiment ben lògic en els temps que corren. On els altres poden ser una amenaça i la responsabilitat es pot tornar una obsessió. Hi ha un risc inevitable.

Llavors, és per això, que reivindico la tristesa com un refugi pels temps actuals. La tristesa compartida sempre amb l’esperança de temps millors. La tristesa que ens indica que no hi ha res a fer per canviar la situació de manera definitiva, però si per cuidar-nos i cuidar als demès. És una tristesa digna.

divendres, 11 de desembre del 2020

Entre el narcicisme i el lathousisme

 Aquesta setmana he vist una conferència del sociòleg Gilles Lipovetsky on reflexionava sobre els temps actuals i va apuntar que el narcisisme s’havia transformat en relació al consumisme. En el mite Narcís acaba per ofegar-se en la pròpia imatge adquirint aquesta un valor pulsional escòpic. És l’individu que queda capturat per la pròpia imatge. La mare de Narcís està preocupada pel futur del seu fill i li pregunta a una vident que li diu que Narcís viuria fins una edat avançada mentre no es conegués a si mateix. El narcisisme patològic té a veure amb un Altre que exacerba i alhora qüestiona la imatge del propi subjecte. És doncs un intens diàleg entre el subjecte i la seva imatge reflectida en l’Altre.

Actualment amb l’economia de mercat aquesta concepció del narcisisme s’ha actualitzat i potser seria necessari inventar un altre significant. L’operació del discurs capitalista buida de significat a l’individu i el deixa com a objecte de consum. Un individu allunyat de l’Altre i empès cap a l’imperatiu d’un gaudi buit. El sentiment de buidor s’omple de consum alimentat pel valor narcisista dels productes. El narcisisme ja no passa pel propi cos i per tant per l’Altre, sinó que s’extreu l’Altre i es vehicula en l’imaginari que s’extreu dels lathouses. Aquesta paraula encunyada per Lacan que ve de dos termes grecs: alethéia que significa no ocultació, i ouses  que vol dir quelcom entre l’Altre i l’individu. Són objectes sense negativitat, que funcionen i es situen entre l’Altre i l’individu, negant la subjectivitat i per tant al desig.

És per això que a l’actualitat apareixen a la clínica símptomes al cos, estranyeses al cos. A la operació del capitalisme d’extreure la subjectivitat, l’individu es queda com flotant en l’existència addicte als lathouses, estirat per ells. Ja no és més narcisisme és lathousisme. Però el lathousisme precipita al buit i a la metonímia (o millor mania) del significant, un rere l’altre infinitament. El que en la tradició era narcisisme en l’actualitat és lathousisme.  

En aquest flux incessant hi ha un element contemporani que encaixa com anell al dit, les anomenades xarxes socials, que s’haurien de dir xarxes ciber-socials. La instància del jo ara té la possibilitat d’identificar-se en el consumisme i acaba per funcionar ell mateix com a lathouse. Dins el món cibernètic el jo funciona com a lathouse. Unes de les característiques principals dels lathouses és que han de ser funcionals, sempre funcionen, a diferència del subjecte que sempre falla, per exemple a través dels lapsus. Així doncs el lathousisme fa que l’ull gaudeixi del muntatge del consumisme com un objecte més i extreu la part del subjecte diferenciat. Es simplifica l’existència a un ull que mira on l’individu ja no es vist com a subjecte sinó com a objecte.   

La psicoanàlisi que tracta allò que no va es troba a la clínica amb subjectes bulímics de lathouses, amb un semblant de suficiència però angoixats, doncs el lathousisme extreu la variable del subjecte en falta apartant-lo d’aquesta condició, saturant-lo.

Lacan va parlar de com el nadó es satisfà quan l’Altre el reconeix com aquell que s’està veient al mirall indicant que sí és ell el que es veu allà i li posa un nom. En digué l’estadi del mirall, instant que permet la constitució subjectiva, també del narcisisme primari d’un imaginari cos sencer. Doncs el lathousisme opera en aquest moment constitutiu tradicional, per un Altre del capitalisme, discurs aquest que com va dir Lacan empeny al gaudi. I amb les xarxes cibersocials aquesta constitució es redobla.

És clar que perquè un infant pugui desenvolupar-se aquest estadi del mirall, aquesta constitució subjectiva ha d’haver ocorregut, algú l’ha d’haver reconegut,s’ha d’haver instaurat un narcisisme primari. Però el lathousisme actua en aquest narcisisme primari pervertint-lo i en alguns casos gairebé suplantant-lo.

Això té múltiples efectes en la clínica i ens acosta a la forclusió i clar  l’evaporació del significant patern. Són actuacions en nom del lathousisme que situen al subjecte fora del discurs de l’Altre tradicional i l’acosten a una realitat metonímica i per tant maníaca on falta el límit en definitiva.

El patinet elèctric

  

L’altre dia estava caminant pel carrer i curiosament vaig veure dues escenes, que fàcilment es poden comparar, en pocs minuts de diferència. La primera dues persones damunt d’un patinet elèctric en contra direcció, sense cap mesura de protecció, passant semàfors en vermell i parlant fort i rient, l’altre una persona també conduint un patinet elèctric esperant pacientment davant un semàfor en vermell, amb casc i armilla reflectant. S’ha de recalcar que les tres eren persones joves.   

Vaig pensar que els joves embogits potser s’ho estaven passant bé transgredint totes les normes de convivència, essent un per ells mateixos i també vaig pensar que estaven equivocats. Curiosament va aparèixer la noia conscient i responsable i vaig imaginar que anava a treballar o que havia de fer alguna cosa de responsabilitat. Tot suposicions sobre allò que veia.

I després vaig pensar que no són els objectes que són bons o dolents, sempre depèn de l’ús que se’n faci. És cert que el patinet elèctric és el súmmum de l’individualisme. El súmmum de l’individualisme i del neoliberalisme, per ara no paga cap impost i es resisteix a les regulacions. És un objecte que podem identificar amb el nostre temps. Eficient, eficaç i silenciós. Semblaria que llisca pels carrers de les ciutats, passant desapercebut, tan lliure que sembla deslligat dels demès.

L’individu atomitzat que viu per complir els seus desitjos propis com si no tingués cap lligam social ajudat per això amb la tecnologia.

Com sempre aquests podrien esser els valors del patinet elèctric però sempre podem fer com la noia parada davant pacientment davant el semàfor en vermell, amb casc i armilla reflectant. Crec que ella és l’autèntica transgressora i no la parella que semblava subversiva. Ells s’agafaven els mandats de l’economia de mercat fil per randa.

dimarts, 22 de setembre del 2020

El subjecte de la psicoanàlisi

 

Em dono compte que poso resistència a la proliferació dels canals digitals que haurien de derivar pacients i per tant tenir feina. Pensar sobre aquesta resistència i dignificar-la i entendre a què rau és el fi d’aquest escrit.

Començaria dient que l’ofici de psicoanalista, encara que n’hi ha que diuen que la p. no és un ofici sinó una posició que s’adquireix, no és posar-se en línea dels discursos homogenis, amb maneres de fer totalitzants o unificadores, perquè si s’adquirís aquesta actitud aniríem contracorrent de la p. No hem d’oblidar que en última instància un anàlisi portat fins al final constitueix un subjecte del desig, deslligat de l’Altre i que es serveix del pare. Un subjecte radicalment diferent. La posició de l’analista no agafa el semblant d’un saber paternalista sinó que es posiciona en un subjecte suposat saber. En aquest punt puc dir que el mig dir és el que permet això, l’enigma que fa avançar en el propi saber.

És probable que els pacients preguntin pel saber de l’analista i és en aquest impàs sempre incòmode que l’analista ha de saber donar un sentit de continuïtat sense prometre ni garantir, posant en joc el seu desig per permetre la següent sessió. Lacan va aportar la idea en la pràctica el tall en la sessió quan es diu quelcom que ressona a l’inconscient, qüestió que va suposar una escissió en la psicoanàlisi de l’època. No fa tants anys també es va provocar una altre escissió entre qui considerava que algú s’havia posicionat com a amo davant el desig i qui ho trobava lògic com a herència de Lacan.

Si ens donem compte la p. sempre fuig de posicionaments que traeixen al desig, o potser millor, i és del propi discurs que emana, que les escissions són vivificants, el desig que diversifica.

Els sons a l’actualitat tenen un aire dictatorial. Però no parlaré de polítiques repressives, monarquies corruptes intocables, economies que construeixen monstres poderosos, sinó de com afecta això al dia a dia dels psicoanalistes.

He escoltat sempre que la p. parteix d’una exquisida neutralitat per operar. Que les ideologies, identificacions i opinions de l’analista han de ser excloses del seu discurs. No podem contaminar la construcció del fantasma per part de l’analitzant amb les nostres opinions, ideals o identificacions. Segurament aquest és el tresor més important d’aquesta pràctica conseqüència de l’anàlisi. Freud en va dir abstinència.

Aquest tresor opera per permetre l’anàlisi dels racons de la psique d’un subjecte neuròtic. La psicosi funciona amb altres termes. La p. investiga a través d’aquesta posició neutral, escolta els moviments subjectius dins cada estructura per com diu Lacan permetre a l’analitzant travessar el fantasma.

Però, per arribar a poder realitzar un psicoanàlisi és necessari tenir algú decidit a passar per la consulta durant un temps i també deixar-hi alguna cosa, també diners. Això té efectes!

Com deia abans vivim temps d’aires dictatorials que penso que no són el millor escenari per la p., però potser mai és el millor escenari per la p. . L’adoració de la imatge, el positivisme anglosaxó, la submissió a la ciència i tecnologia i el món capitalista del consum constitueixen un escenari també ideològic que relega la subversió del subjecte a la marginalitat. Ara, com va pronosticar Lacan, valen els objectes de consum, tot allò que produeix gaudi per qualsevol dels orificis corporals. La p. desapareix quan es transforma en objecte de consum, no tolera aquesta posició, va contra el propi discurs.

Perquè la diada objecte de consum-client no permet la operació psicoanalítica de travessar el fantasma, perquè el client funciona a nivell d’un jo investit en el consum i la psicoanàlisi opera abans d’això, desfà en realitat la instància del jo.

Com hi ha un empènyer al gaudi, també hi ha un empènyer al client. Tots clients, tots sotmesos al gaudi, de manera radical. Per això la possibilitat del subjecte diferent de la psicoanàlisi va contracorrent i té el perill de desaparèixer.   

Com seguir defensant la operació psicoanalítica? Doncs buscant maneres originals fora del tots clients, escletxes promotores de desig, de pregunta, d’enigma. Sinó serem un +1 dins aquest discurs del gaudi. Essent l’excepció també hi ha producció.

Adquirint una posició d’excepció activa en lo social permetrem que les persones s’interessin per la psicoanàlisi. Constituir un discurs en lo social més enllà de la metonímia client-consum-client per permetre la continuïtat de la p.. És l’equilibri entre la neutralitat en el dispositiu i la situació escindida del binomi client-consum que permet operar la p. El que és atractiu de la p. és la possibilitat de sorprendre’s l’analitzant en el seu dir, de donar compte de l’inconscient.

 

dimecres, 29 de juliol del 2020

Les noies amb mascareta i la passió per la ignorància

L’altre dia vaig veure unes noies d’uns 15 anys que duien mascareta, sí, però la duien sota la barbeta. Eren unes mascaretes amb un disseny molt modern i anaven totes juntes, molt juntes.

Molts donem voltes i repetim aquesta realitat de la poca consciència que hi ha en general als perills del coronavirus. Hem oblidat ràpid el que ha passat fa tot just unes setmanes i tornem a creure’ns el centre de l’univers. Com és això? A que es deu aquesta negació?!

Què ha passat amb l’individu per tornar-se tant prepotent? I he mirat de treure’n alguna resposta.

Si antigament, que no necessariament millor, es tenien temors diversos... a l’estat, a deu, al pare... actualment pugnem per fer desaparèixer la por, com si anés contra els valors actuals. Si antigament hi havia massa deus innecessaris ara en la falta de deu hi ha només l’home, un home amb tints certament narcisistes, o així ho veig jo.

El coronavirus ens ha recordat que som mortals en una era que es gira la cara a la mort, la malaltia ens recorda la veritat efímera de la vida, però és que volem ser immortals.

Omplim platges, sortim corrents abans que no ens confinin, fins i tot les autoritats no donen missatges clars per no semblar el que són. Semblaria que s’han ajuntat dos significants incompatibles, una economia neoliberal que ens vol sotmetre al consum i una malaltia que ens obliga a confinar-nos  i ens treu la condició de consumidors.

El psicoanalista Jacques Lacan ja digué que l’esser humà té una tendència a la passió per la ignorància, no voler saber per no patir, mala peça al teler.

Als joves no estaria de més recordar-los que ells també poden emmalaltir i és un fet que els últims contagiats són sobretot d’entre 18 i 50 anys. Una societat que no vol veure la falta és una societat prepotent i narcicista, que no fixa la mirada en la vulnerabilitat sinó solament en allò positivista, productiu, eficient,... ens oblidem de les mancances...

Text utilitzat en la secció Escenes Quotidianes del programa de radio Valors en Alça del dia 27/7/20


dimecres, 18 de març del 2020

Corona(virtuts)



Això, són temps d’utilitzar les paraules per conversar, per conèixer-nos, per construir, CREAR , imaginar.
Hem deixat de ser importants perquè se’ns ha imposat un Altre incert i invisible que mana. Mana descansar, llegir, oblidar-nos de nosaltres mateixos i pensar en la vida arran, més a prop de la vida que mai.
Els altres, els propers, la família per entendre que també això val, també serveix. És temps d’experimentar, d’experimentar-nos, de buidar-nos.
Això és temps de conèixer-nos diferents i atrevir-nos  a accedir a allò que obviàvem . Tenim temps.
Reconeixo  als que són dins l’horror i exigeixo despreniment als poderosos.  
Tot passa i la vida segueix...

dimecres, 18 de desembre del 2019

La parada de l'autobus



(situació)
Cada dia al matí passo davant d’una parada d’autobús que la veig molt bé, de lluny. Em sorpren l’estampa! És curiòs. Allí s’hi reuneixen 4 o 5 persones que amb una distància prudencial s’esperen. S’esperen i fan una mateixa cosa. Aquesta és l’escena quotidiana d’avui, que ja és tot un tòpic.

(idea)
MIREN EL MOBIL DE MANERA NARCICISTA. Li vull treure suc a aquesta nova modalitat de distracció que a pesar de les seves bondats també té les seves misèries. Les bondats estan molt repetides i experimentades: connectivitat, instantaneïtat i un contingut infinit. L’altre cara de la moneda: addicció i solitud.

(desenvolupament)
Aquest gadget com tots els gadgets serveix per obviar la falta i al  buidor inherent a la vida. Una manera obsessiva de fer-ho sense intermediaris. Aquest tot que suposa el mòbil ens vela l’experiència de falta saturant-la. Però en realitat aquest recurs fa més insuportable la solitud. Com un bumerang sabem que allò no serveix en realitat per tapar la falta i a més ens torna doble la impressió. Imaginem algú que s’hi deixa la pell amb el mòbil à els adolescents amb la publicitat massmedia ho saben bé això. D’aquí venen les addicions que acaben per ser de l’autoritat o como diem els psicoanalistes del superego. L’us excessiu fa passar uns límits que en situa a un lloc que el seu us és addictiu i acaba per fer mal al subjecte.

(àadolescencia)
Per això els adolescents à millors víctimes són consumidors nats d’aquests productes, que són les edats dels que jo veig cada dia a la parada de l’autobús. Ho són perquè aquella edat s’enfronta amb la immensitat del món i han de decidir i establir-se en algunes qüestions que volten al qui sóc? Llavors el mòbil tapona aquesta pregunta amb múltiples respostes que venen de l’altre i escamotegen la pregunta sobre el ser.
Amb el mòbil pots ser:
1.- un més entre els terrícoles que usen mòbil
2.- aquell que escolta música
3.- aquell que parla amb els demès a través de missatges
4.- aquell que juga a ser algun personatge
5.- aquell que es posa a prova
6.- aquell que s’exhibeix
7.- aquell que mira pel·lícules o sèries.
NO CAL MORALITAT PERO SI INFONDRE L’ESPERIT CRÍTICà No cal ser massa moralista a la vida però no està malament parlar-los de buidor i silenci als adolescents. Un espai buit és una bona proposta per ells que els permetria pensar sobre si mateixos. Tot el contrari del que proposa la societat tardocapitalista de l’impuls al gaudi consumista.

dijous, 21 de novembre del 2019

L'experiència de la fira.



L’altre dia vaig anar a la fira del meu poble i vaig quedar fascinat amb la mirada de diversió que expressava un nen bastant petit fent voltes sobre un camió de bombers!
Quan un nen decideix pujar, tot sol, a una atracció de fira és un moment molt important. Imaginem per un moment com es pot sentir un nen de tres anys al pujar sobre un camió de bombers que dona voltes a un circuit i té una campana que sona i un boto que fa el soroll d’una sirena. Forma part d’un grup d’automobils, com aquells que condueixen els grans, i se sent important. Alguna cosa fa que es mogui, hi ha llums i soroll i el miren amb reconeixement. És el protagonista d’alguna cosa!
Ja digué Jacques Lacan,que fou un psicoanalista francés amb una teoria completament vigent, que els infants necessiten del reconeixement dels adults per constituir-se com a subjectes, un reconeixement que pot ser una mirada de plaer. Perquè quan un pare o una mare mira als seus fills com gaudeixen sobre un camió de bombers hi ha un no sé què que es retroalimenta. En psicoanàlisi en diem gaudi escòpic.
Té quelcom d’absurt pujar a una atracció, pagues uns diners per donar voltes sobre un cotxe de mentida, amb una música estrident i de baixa qualitat. Què en treus? Tanmateix un nen o una nena són capaços de enrabiar-se molt quan els comuniques la necessària fi de la despesa i que heu de marxar de la fira.
Llavors segurament la fira no en té res d’absurt! Perquè ells es deixen portar per un Altre diferent del que estan acostumats i al deslligar-se del que és més conegut agafen confiança en si mateixos.

divendres, 25 d’octubre del 2019

De les rebequeries al Transtorn negativista desafiant hi ha un salt gegant



Conferència dicatada al centre Cartanyà de Girona el 4/10/19


Aquell que fa rebequeries és un rabec. El diccionari defineix rabec de la següent manera:
        Dit d’una persona, especialment d’una criatura o d’un adolescent, que és difícil de governar pel seu geni, que el porta a plantar cara, a replicar, a no obeir,...
Hi ha per mi  tres paraules clau en aquesta definició com són:
CRIATURA, ADOLESCENT, GENI.
Comencem per adolescent considerant que entre una criatura i un adolescent hi ha un paralelisme, són els dos al principi d’alguna cosa. Els adolescents al principi de l’edat adulta i les criatures al principi de la vida. De l’adolescència avui no parlarem però podem dir que una rebequeria adolescent no és el mateix que una rebequeria d’una  criatura. L’un es queixa per l’entrada i l’altra de la sortida. L’adolescència la deixarem per una altre trobada si s’escau.
Criatura ve del llatí creatura “esser creat”. És a dir, dir criatura és apuntar a una època primordial, al començament i per tant també la més influenciable. Els essers humans som l’espècie animal que naixem més immadurs, se’ns ha de cuidar especialment.  Som molt dependents dels nostres cuidadors tant materialment (menjar, roba, etc...), com de paraules i sentiments (amor, ordre, explicació,...). Se’ns ha d’ensenyar tot o gairebé tot.
Però hi ha alguns actes que es poden considerar prenatals com la capacitat de succionar que estan incorporats al nou nat directament i els permet sobreviure. Però aquest gest no només l’alimenta, també li agrada i crea un tipus de relació libidinal amb la mare. Aquesta relació tan íntima, la mare l’ha de regular posant-hi paraules i gestos d’aprovació si tot va bé o desaprovació (per exemple si hi ha una mossegada més o menys fortuïta). Com s’organitza aquesta relació és un exemple paradigmàtic d’una activitat inscripta en el si d’una família que té molta relació amb el que posteriorment pot esdevenir una rebequeria. Són actes que de manera contingent poden influir en la manera de ser del nen/a.

Doncs una rebequeria és una desaprobació en una relació amb l’Altre.

Llavors podem dir que allò que ens dona vida com la capacitat de succionar pot acabar essent una rebequeria. Si li diem NO a un nen perquè ara no és el moment o ja no és el moment, com quan li treiem el pit definitivament, ell o ella ha d’acceptar aquest canvi vital que li ve imposat de fora i inevitablement li provoca insatisfacció, tan ben acostumat que estava.
És una contrarietat que et treguin allò que t’agrada i considero que és ben natual algun tipus de queixa. Diré més, ha de ser així! Alguna cosa pot anar malament si a un nen tot li va bé i no hi ha cap queixa. L’altre cosa és com s’ho prenen els pares això. No és agradable treure allò que al petit el té distret, content i satisfet. Potser aquella rebequeria infantil també ressona en la infantesa dels pares i mares. La dialèctica entre satisfacció i insatisfacció és una constant a la vida i no hi ha generalització possible, no hi ha un objecte general, per tothom igual, de satisfacció.
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Els fills no venen de qualsevol lloc, tampoc els porta una cigonya. Tenen uns pares i unes mares amb una història concreta i aquests pares i mares també tenen uns pares i mares amb una història concreta que els nets per uns i fills pels altres mamaran desde petits.
Hi ha famílies que no suporten aquestes rebequeries, també dites malcriadeses, com per exemple fills de la postguerra que van viure en la miseria i omplen de tot i més als seus nets. No pot ser que li falti de res!,no pot haver-hi queixa!, el que ve a ser la abundància.
Perquè quan se li diu a un nen que no el que ho diu, que coneix la possibilitat de la misèria de la falta, també es diu no a si mateix i en aquest transcurs pot haver-hi inconsciències, giragonses per no veure-hi clar. La falta, la incompletud és inherent a la vida.

Qui és que no accepta el no? El nen, el pare, la mare, la parella, la família...

Entre tenir-ho tot i no tenir res hi ha un ventall de matisos i el que realment importa és la capacitat de desitjar de cadascú de nosaltres. Per això dic que a vegades és millor la rebequeria que un silenci sumís. Però sóc conscient que hi ha rebequeries i rebequeries.
Quan aquella rebequeria ens fa sentir malament hem de pensar a que esdevé aquell sentiment i cadascú tindrà la seva reposta. El pitjor segurament seria deixar-ho tot en mans de la criatura, com si ell o ella fos l’últim i l’únic responsable.
 Un altre exemple ben gràfic agafat des de dos cantons: una família molt acaudalada a qui als reis porten infinitat de presents , on els nens i nenes esperen de tot i més; un any s’ha de rebaixar la qual cosa pot provocar frustració i una rebequeria.  Una altre família acostumada a no tenir massa on el nen apren a gaudir de cada regal i l’obre amb parsimònia, com  un ritus, de cop pel que sigui molts regals, això pot saturar a l’infant i provocar també una rebequeria! (explicació)

Penso que les millors maneres de tractar les rebequeries són les paraules. En aquest món certament insatisfactori el que més omple són les paraules, paraules i acceptació. Hi ha d’haver un temps per les rebequeires, encara que se’ns faci feixuc. També són preguntes sobre què vol aquest altre que ens cuida.

Els nens i les nenes són moguts i fan rebequeries!
 O es creuen vostès que és fàcil per una personeta organitzar facilment la multitud de possiblitats de gaudir que els ofereix la vida? És, podem dir el costat salvatge o millor el cantó pulsional de la vida.
Les pulsions són les maneres d’expressar els instints que tenim les persones que som animals però no ho som exactament, som animals amb llenguatge. Les pulsions sovint ens superen i provoquen quelcom doble, satisfacció i insatisfacció. Satisfacció quan es té, insatisfacció quan es perd. Però en la inexperiència d’un nen i també d’un adolescent això es viu d’una manera molt tràgica i demana de comprensió i temps.
Tenim poc temps, les rebequeries demanen temps. La urgència que expressen demana una parada i temps. Temps per parlar d’allò que és insatisfactori i temps per a poc a poc anar creixent i acceptant el que s’hagi d’acceptar. Freud en deia el malestar en la cultura.

L’altre paraula clau de la definició és GENI i jo hi afegiria caràcter, que són paraules cosines germanes. El geni, el caràcter, la manera de ser, és pròpia. És pròpia però està determinada, no s’és perquè si. Podem dir que té una vessant, el caràcter: responsable, conscient i voluntària i una altre vessant difícil de veure: el geni, inconscient, formada per tot allò que ha estat la vida fins i tot abans de néixer. En realitat el geni i el caràcter, són les dues cares d’una mateixa moneda, el subjecte.

Dir taxativament que un nen té mal caràcter és eludir la pròpia responsabilitat d’allò que li passa, com dir taxativament que un adolescent té un trastorn negativista desafiant és eludir la responsabilitat dels que l’envolten.
Aquestes determinacions taxatives acaben moltes vegades per silenciar el malestar i per aquest fi es poden utilitzar moltes estratagemes, també la medicació psicotròpica.
Dificil, aborrit, laboriòs, frustrant, cansat, repetitiu són els adjectius de la vessant inconscient, per què?, perquè no és a simple vista, tampoc està en una profunditat. L’altra vessant la voluntariosa, de tant insistir a vegades és esgotadora. Les paraules ben o mal dites són les que poden acostar la una i altre vassant per fer que les rebequeries es sàpiguen posar en un bon lloc. (explicació)
Potser el que puc dir és que en aquella expressió d’energia a vegades corprenedora hi ha moltes paraules que poden dir moltes coses si no es diu taxativament alguna solució i es prova d’obrir el canal per a veure què hi surt.
Sempre insisitint amb el que els fills proven d’ensenyar-nos amb els seus actes, provem de parar un moment la defensa davant la rebequeria i pensem que carai ens vol dir aquell petit trapella...
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D’altra banda vivim un temps on la funció limitadora, en psicoanàlisi diem funció paterna, no està gaire de moda. Impel·lits pel gaudi amo consumista del “ho vols tot” o “ho vols, ho tens” i l’exacerbació del narcisime amb el “porque yo lo valgo” el subjecte es mou de manera hiperactiva buscant la satisfacció instantània. Sense temps per pensar amb res que no sigui cap endavant s’oblida de mostrar les negativitats als propis fills. Byung-Chul Han, filòsof nord coreà que viu a Alemanya en parla en els seus llibres, uns llibres petits alguns traduïts al català. El no, el límit, la falta, la carència, el defecte són negats repetitivament sense tenir en compte els efectes que genera això. Sumant-hi això la invasió dels gadgets tecnològics que aillen al subjecte amb la màquina,potser els infants, les criatures no tenen altre remei que expressar el desconcert dels adults amb les rebequeries. No vull fer amb això un judici moral totalitzador, perquè no ho sé, però no es pot obviar que aquesta proposta de vida del segle XXI també ha d’afectar als infants d’alguna manera. Pense-m’hi!
Els infants com he dit abans venen sense un terra solid sota els seus peus i necessiten dedicació. S’ha d’estar disposat a prendre-hi temps que en principi sembla poc productiu...

Potser en aquella definició de rabec, hauria d’haver escollit també la paraula obeir. Aquesta paraula d’origen llatí ve d’escoltar, de l’oposició a escoltar oboedire prefix ob- oposició i sufix -aduire escoltar. Llavors i tornem a una de les idees del text com és la importància de les paraules i des d’un altre punt de vista podem dir que una rebequeria és la negativa a escoltar, llavors hem d’insistir en les paraules per escoltar on s’ha fixat aquell infant que fa que protesti i quina posició té aquell infant en l’entorn que l’acompanya.

Són moltes idees, molts punts de vista, sobre un tema complex que no es pot explicar taxativament i que com a símptoma en el si d’un món, una societat, una família i un subjecte s’ha de fer parlar per desgranar les seves particularitats i racons desconeguts.
S’hi ha de pensar i fer parlar en definitiva.

divendres, 5 de juliol del 2019

Contar, cantar, la veu

Text presentat al XXX concurs de literatura i psicologia organitzat pel COPC de Girona curs 2018-2019


Sobre com els infants van entrant al món lliurement



CONTAR

M’embolico entre comptar i contar. Em costa saber quan s’utilitza l’un o l’altre verb, em confonc. Per no equivocar-me penso que comptar ve de sumar i que contar ve de conte, com el de la Caputxeta. El cert és que ambdues paraules tenen la mateixa arrel llatina, computare, que vol dir enumerar coses o fets. El meu embolic, doncs, és lògic i es deriva de les bifurcacions pròpies del llenguatge, que està viu.
Contar i comptar són fonamentals en el desenvolupament dels infants. Contar té a veure amb l’adquisició del llenguatge i comptar amb saber diferenciar la realitat, separar el que és cada cosa. Amb els contes els infants aprenen a escoltar. S’embolcallen amb les paraules com si estiguessin fetes de quelcom flonjo, com si les veiessin sortir de la boca i acabessin per acariciar-los el cos. Aquestes, les primeres, són paraules plenes de substància, impacten. Cada verb, cada substantiu, cada adjectiu són pels infants tresors que els ensenyen les coses i els fan entrar en la realitat. Sense gairebé adonar-se’n van aprenent paraules i les van repetint, trobant el significat que els explica la vida. A poc a poc, gairebé de manera simultània, passen d’escoltar a parlar.
Els contes, un conte cada nit, són fonamentals, encara que sigui sempre el mateix. Potser no entenen res del que diu, però el pare, mare, o tutor els acaronen amb cada exhalació que representen les paraules, i volen repetir. En volen més perquè noten que allò té a veure amb ells, que en El gegant del pi hi ha alguna cosa important, on cada repetició serà en realitat diferent.
Un conte també compta, enumera, ordena una història i li dona un sentit. Un conte sol estar molt ben estructurat: entrada, nus i desenllaç, i a més perquè els infants l’entenguin amb facilitat són ajudats per les il·lustracions. Un relat explicat lògicament, ben diferenciat, amb escenes ben clares. Tres porquets, tres cases, una de palla, una de fusta, una de maons, un llop golafre que bufa, bufa i bufa. Una olla amb aigua bullent i un sentit moral una mica sibil·lí que ajuda a donar forma, estigues per la feina que si no vindrà el llop golafre i se’t cruspirà.
Moltes famílies, abans d’anar a dormir, s’animen a llegir un conte als seus fills, perquè a ells quan eren infants també els hi llegien i volen transmetre aquest immens plaer. És un gran moment de comunicació significativa.


CANTAR

Qui canta els mals espanta. Sumant-hi la veu dels contes, les cançons fan un pas més i fent dansar les paraules. Pels infants, que comencen a parlar, unes notes suaus i meloses. He escoltat en algun lloc, ja que jo no sóc músic encara que sé tocar la guitarra, que els tons menors estoven les tonades. Segurament les cançons de bressol en van plenes d’aquests tons.
Les cançons infantils no passen de moda, algunes s’actualitzen i se n’inventen de noves, però sempre hi són. La Balanguera fila i filarà durant molts anys. Cançons a vegades incomprensibles, inventades per acompanyar festes i tradicions i moments especials.
Els soldats inventaren cançons per les guerres, quan les guerres tenien ideologia, per acompanyar-les, per donar un sentit al sense sentit, per acostar la familiaritat a l’horror. Quan un infant va a dormir ho fa en el millor dels casos acompanyat de la sonoritat melosa d’un conte i/o una cançó de bressol. Les millors, les que han millorat amb el temps, amb el deix familiar, amb la cançó adaptada a la família, i així ha de ser.
La lletra i la melodia surt de cada família amb certes variacions sinó no serveixen. Variacions que incorporen sentiments que entre vers i vers, nota i nota, es van expressant.
Els pares, les mares o els tutors saben molt bé com ho han de fer, com han de cantar, des d’on. Poc a poc amb suavitat l’infant s’anirà adormint. Ens fixarem amb la respiració de la cançó i la respiració de l’infant, cada vegada més suau, cada vegada més profunda.
El cant crec que és quelcom absolutament humà i antic. Els ocells també canten però som nosaltres els que hi evoquem el valor de la bellesa. Som nosaltres, els essers humans, els que interpretem allò que sentim de la manera que ens toca el cos, i el so ens toca i ens mou.
Quan un nen té por d’una ambulància la té perquè el so és lleig i estrident, quan un nen s’adorm amb alguna cançó de bressol ho fa, perquè li recorda la família, el confort, la seguretat, una olor determinada.
Qui canta els mals espanta perquè el cos ressona amb la respiració i en la cadència de la vida. Amunt i avall, amunt i avall, poc a poc els ulls de l’infant es van tancant.
Segurament tindrà un son plàcid i somnis agradables... bona nit


LA VEU

La veu és allò que ens fa persones, cap màquina ha pogut emular-la sense semblar estranya. La veu és la de cadascú, la que porta incorporada el cos. La fa servir a la seva manera sense donar-se’n conta o compta. La veu conta i compta la realitat per donar-li forma. Explica i enumera el que passa a ser experiència. Des de que pintem l’hem pogut enregistrar i això fa la cultura.
La veu és transmissora d’una família, d’un estar el món, d’un carinyo. Per això no és el mateix ser un o un altre, cadascú té el seu Altre particular. L’Altre que per ser particular és incomplet i d’aquí no ens podem extreure, però si instaurar-hi algun saber.
Qui conta submergeix a l’infant en una història que es repeteix sempre una mica diferent. Els tres porquets, La rateta que escombrava l’escaleta o En patufet, no són sinó porcions de veu que aquí han agafat un significat, mai del tot universal. Perquè cada lector i cada oïdor li donen la seva cadència, la seva particularitat, el seu deix, allò que hi deixa.
Qui canta eleva al símbol a la sonoritat, fa ballar les lletres al so de la melodia. Això és diferent del conta, també hi ha melodia als contes però de menor densitat. Llavors un conta difícilment serveix per dormir. Sempre va millor la cançó de bressol, potser no. Cadascú usa la veu a la seva manera.
Una cultura: una veu. Una ciutat, un poble: una veu. Una família: una veu. Un algú: una veu, milions de veus i totes valen. Totes valen perquè rere aquell que la usa expressa un desig, que serà íntim i serà conscient o no tant. La veu pròpia no ve donada, s’ha de construir desxifrant d’on ve. I si ve que sigui per bé.
Dos usos de la veu, el conta i la cançó per donar-nos compte que venim al món ja amb un món, el dels nostres ancestres. Això és una sort però no és absolut. Res acaba d’anar en aquest món i sort en tenim perquè així pot emergir el subjecte, podem decidir.
Amb els totalitarismes, contra els quals hem de lluitar de base, no pot esdevenir gaire subjecte, subjecte lligat al desig i per tant divers. I no és que m’hagi elevat de cop, doncs això pot servir de resum del que he escrit fins ara. Per això el feixisme té tanta por de la veu, la veu lliure, diversa, oberta, compromesa. Per això als nens i nenes els agrada tant jugar amb la veu.

La veu no es pot lligar i entre altres maneres belles que té d’expressar-se mai, però mai, podem deixar d’escoltar contes i de cantar cançons, de divertir-nos.

Jordi Alcàsser

dijous, 20 de juny del 2019

Els Contes

Explicar contes és un esdeveniment cultural que beu de la necessitat humana d'expressar-nos. Els contes ensenyen a parlar i mostren les vicissituds de la vida, són com una preparació pels nens i nenes. Ens il·lustren amb idees prou importants com l'esforç, el porquet que treballa i aconsegueix foragitar el llop amb la seva casa de maons, les aparences, el llop que es vol passar per la mare i s'enfarina les potes de blanc, però també són bel·licistes, el Gegant del Pi, o terribles i sanguinaris, com en Patufet que se'l menja un bou. En general tenen missatge de preparació i recordatori.
Actualment, molt preocupats pel políticament correcte hem posat en dubte l'adequació dels contes clàssics. Es considera que alguns són sexistes o promouen els rols de dona objecte, la rateta que escombrava l'escaleta o la ventafocs en són exemples. És cert que els contes en el seu origen, abans que els endolcís Disney fins a embafar, eren més crus i terribles, Hans Christian Andersen. Llavors els contes com qualsevol producte cultural viuen d'acord amb l'època que són escrits, per tant reflecteixen la manera de viure. Sonen tambors d'un escorament a la dreta, una dreta que semblava superada. Els contes són i seran sempre un altre element de llibertat on cada família, cada escola, cada explicador, expressarà i cada oient escoltarà a la seva manera. Necessiten boca i orelles que a vegades semblen menystingudes en comparació als ulls.
Jordi Alcàsser
psicoterapeuta
@jordialcasser

dilluns, 20 de maig del 2019

LA FASCINACIÓ PEL HIP HOP



L’altre dia vaig veure una altre exhibició de hip hop (municipal) i vaig quedar, com sempre, fascinat. Em fascina perquè es trencador i expressa molt dels temps que corren. Podria dir que m’emociona. Penso coses quan veig aquelles noies i algun noi movent el cos d’aquella manera. Penso per exemple que es un ball que expressa molt esperit de superació, darrera d’aquelles torsions hi ha sens dubte molta feina. També hi ha un gran component individualista, no és un ball de saló, però també grupal, no es sol ballar sol. Però el que més m’atrau és com a través del moviment del cos es pot expressar la transgressió. El hip hop es pura transgressió. Sembla que posi en dubte les tradicions en nom de l’individu. L’individu capaç de transformar, l’individu inconformista, que no accepta cap etiqueta. El hip hop no parla ni de generes, ni de religions, ni d’ideologies, ni de famílies. Parla de passió i superació, i això es fantàstic. Parla de la capacitat de cadascun d’aquells joves que ballen de tirar endavant. Quan ho veia pensava espontàniament que potser algun d’aquelles noies i nois no tenien una vida fàcil i que en aquell ball havien trobat  una sortida, una bona sortida. El hip hop és cultura popular nord-americana que va sorgir als anys 70 al Bronx. Aquí, a Catalunya, el hip hop ens arrenca de la nostra tradició i ens situa a la globalització que també és nostra, ho és de tothom. I ens exposa un valor molt actual com és la superació individual. Puc dir que va ser tot un èxit de públic i semblava que en volien més. Vaig pensar que l’èxit expressava la capacitat de l’esser humà de tirar endavant més enllà de la grisor i la incertesa dels temps actuals. Aquest ball irreverent i transgressor no deixa de parlar de la passió per la vida. Poseu-vos algun vídeo de ball de hip hop a internet i ho entendreu.  

dijous, 9 de maig del 2019

CONFLICTIVITATS A L'ESCOLA


L’altre dia em van explicar un problema. El cas és que un nen/a es portava malament a classe. Però es portava molt malament, no atenia a la mestra, no aprenia les lliçons. Em varen explicar que contestava malament i que sovint jugava sol/a. Els altres nens i nenes no el volien gaire a prop perquè era conflictiu/va. Algú també em va explicar que amb el temps va anar agafant agror al caràcter, una defensa per tot i amb tothom. Pel que em varen explicar els pares estaven preocupats per la situació i atabalats per les reunions amb la tutor/a i el director/a de l’escola. Aquest cas és un cas que es repeteix a moltes escoles i instituts. Sé que és un tema delicat i que neguiteja. Com fer amb això o com diria Freud amb l’allò?  
Proposo treure i no afegir. Treure’n un saber a partir de la pregunta. Què passa? Què li passa a aquell nen/a? i sobretot preguntar-li a ell/a. Endinsar-nos al món de les paraules que envolten a l’alumne/a de l’escola, al fill/a d’uns pares, al net/a d’uns avis amb una història, la seva. També ciutadà i subjecte amb unes característiques pròpies i úniques.
Ens agrada parar amb els nens/es, provar d’escoltar-los en silenci i atentament. A poc a poc entrar al seu món, també dibuixant i cantant, amb fermesa i valentia, esser d’alguna manera algú valent per ell/a per despertar-los a la pròpia valentia. Perquè sovint allò que els passa és molt paradoxal, té molt a veure amb ells i gens a veure amb ells a la vegada. La nostra feina és anar apropant-los a si mateixos. Estan tan implicats que ni se’n donen compte. I sí, a vegades tenim èxit i a vegades no.